Sedes, piezas y cruces de la programación escénica
El 30 de septiembre la jornada inaugural se completa con L’amor, la set, de Pau Pascual, Maria Adrover y Juanjo Monserrat, Sacrifici, de Jatovital, y Cròniques d’un mig estiu, de La Fornal d’Espectacles. Al día siguiente, el 1 de octubre, el Tast Emergent reúne Danzscape: el cabaret, Això no és un cabaret sobre la nostra pobresa y Ramat, además de Adsurbe, de OUPS Dance Company, Cyrano, Tres tristos traumes y Conhort.
El 2 de octubre concentra buena parte de la danza y los nuevos lenguajes con Kea, Skai is ful, Basandere y Fear:less, junto a Los muchísimos, Bachata y Sa varietat en sa locura. El 3 de octubre, la programación sigue con Cuerpo arquitectónico, Solo, Zoller, Negro luz, Públic, IO, Cinestèsia, Paraules delicades, Nus, Retaule en dues parts y Act of liberation: LOVE, antes de la fiesta de clausura de las artes escénicas.
Más allá de la lista de títulos, lo que se ve es una feria que abre espacio a la diversidad de lenguajes y a la colaboración entre territorios. El foco dedicado al País Vasco, fruto del intercambio con LABO XL, lleva a Palma tres propuestas de danza contemporánea, mientras que Francia y Alemania también forman parte de la programación internacional. Para quien sigue la creación escénica balear, es una ocasión muy clara para tomar el pulso a lo que se está moviendo ahora mismo.
Música en noviembre, con mirada mediterránea e iberoamericana
La segunda mitad de Fira B! llega con Fira B! Música, del 4 al 7 de noviembre, y reúne cerca de 60 actuaciones de estilos y procedencias muy variadas. La cita arranca el 4 de noviembre con una jornada centrada en el jazz y las músicas improvisadas, organizada en colaboración con Plataforma Jazz España dentro del I Encuentro Iberoamericano de Jazz y Músicas Improvisadas.
Esa primera jornada musical reúne propuestas de las Illes Balears y de varios países iberoamericanos, con nombres como Kintsugi, Alex Abril, Benjamín Aedo, Yamile Burich y Ornella Contreras, Lucía Rey y Fábio Leandro. La idea es clara: abrir conversaciones entre escenas que comparten afinidades, pero que no siempre coinciden en los mismos circuitos. ¿No es ahí donde una feria como esta gana fuerza de verdad?
Escenarios para escuchar lo que se mueve en la isla y fuera de ella
El 5 de noviembre la actividad se traslada sobre todo a Es Gremi, con programación repartida entre distintas salas y una presencia notable de proyectos baleares, nacionales e internacionales. Pasarán por allí FADES, Carola Ortiz, Florencio Cruz Electric Ensemble, Gÿe, Mar Sánchez y Anna Ferrer, además de otras propuestas que refuerzan la variedad de estilos y formatos de la jornada.
El 6 de noviembre, Es Baluard concentra otra parte importante de la programación musical, con dos escenarios. Uno reúne nombres como Toni Mora, Juan Medina, Manon Mullener, Gaia Rollo, Catuxa Salom y Arantxa Andreu, mientras que el escenario Eurorregión pone el acento en proyectos vinculados a Occitania, Catalunya e Illes Balears, junto a otras propuestas internacionales. El cierre, el 7 de noviembre, se traslada a Motorworld Mallorca con una última jornada que incluye FAIXA, Pitxorines, The Ripples, Alex Fernet, The Crab Apples, Ra di Spina, Laura Marchal, Juanjo Monserrat, Bon Jour y Zulu Zulu, entre otros nombres.
En esta parte musical, Italia actúa como país invitado, con especial atención a Emilia-Romaña y Puglia, y con una presencia muy marcada de artistas de Latinoamérica. También aquí se nota que Fira B! quiere ir más allá del simple escaparate: los intercambios con Napoli World, Waves Vienna y otros proyectos afianzan una red que sitúa a Palma en contacto directo con escenas que interesan por lo que hacen y por cómo se conectan.
Una feria que también trabaja fuera del escenario
Junto a la programación artística, Fira B! mantiene una agenda profesional muy sólida. En las artes escénicas, las jornadas profesionales se celebran los 30 de septiembre, 1 y 2 de octubre en el Mar i Terra, con encuentros, talleres, presentaciones y espacios de debate sobre creación, circulación e internacionalización. En música, el encuentro iberoamericano del 4 de noviembre reúne a profesionales e instituciones de España, Portugal y Latinoamérica en torno al jazz y las músicas improvisadas.
Esa capa profesional es una de las razones por las que la feria tiene tanto peso en las Illes Balears. No solo acerca espectáculos al público, también facilita contactos, alianzas y nuevas rutas para compañías, músicos y programadores. En una escena como la balear, donde la movilidad y la visibilidad siguen siendo claves, una cita así funciona como punto de apoyo y como escaparate a la vez.
Un mapa cultural que se abre por toda Palma
La feria se apoya en una red amplia de instituciones, espacios y colaboraciones que hacen posible que la programación se reparta por Palma con naturalidad. Teatre Principal, Mar i Terra, Ca n’Oleo, Es Baluard, Teatre Municipal Xesc Forteza, Teatre del Mar, Es Gremi y Motorworld Mallorca forman parte de ese recorrido, al que se suman alianzas con redes culturales, festivales y agentes de dentro y fuera del archipiélago.
Para quien vive en las Illes Balears, Fira B! ofrece algo más que una agenda de funciones y conciertos: propone una fotografía bastante precisa de lo que se está creando aquí y de cómo dialoga con otros territorios. En una ciudad que durante estas fechas se llena de lenguajes, acentos y formatos, la feria deja claro que la escena balear no solo exhibe, también negocia, conecta y se proyecta.