El 26 de agosto, el Teatre des Born de Ciutadella de Menorca acogerá Mundo Pica Pica, una de las propuestas infantiles más populares en castellano y una de esas funciones que entienden muy bien qué busca una familia cuando sale al teatro con peques: ritmo, humor, canciones conocidas y participación constante. La cita arrancará a las 19:30 y tendrá una duración de 1 hora y 15 minutos, un formato ágil que encaja con el público al que se dirige y que deja espacio suficiente para que la función mantenga la energía sin perder frescura.
Pica Pica, formado por Nacho Bombín, Belén Pelo de Oro y Emi Bombón, ha construido desde 2011 un repertorio que ha pasado de las pantallas al escenario con una fórmula muy reconocible: canciones pegadizas, juegos escénicos y un tono cercano que invita a cantar sin complejos. En esta ocasión, el trío presenta un espectáculo que reúne algunos de sus temas más celebrados, como El baile de la fruta, La Mané, Los esqueletos y La taza, junto con nuevas coreografías y una puesta en escena pensada para convertir el teatro en una gran fiesta compartida.
Para quien busque un plan cultural con niños que no se limite a entretener, esta función ofrece algo más que una sucesión de números musicales. Propone un espacio de complicidad entre escenario y patio de butacas, con una estructura diseñada para que el público no se quede sentado como mero espectador. ¿Qué mejor puerta de entrada al teatro que una propuesta en la que cantar, moverse y responder forman parte del juego?

Una fórmula que lleva años funcionando
Desde su creación en Madrid en 2011, Pica Pica se ha consolidado como uno de los nombres más reconocibles de la música infantil en castellano. Su éxito no se explica solo por la popularidad de sus canciones, sino por una manera muy concreta de dirigirse al público más pequeño: con claridad, con humor y con una energía que no cae en el exceso. La clave está en la cercanía, en ese tono que convierte cada número en una invitación a participar y no en una lección cerrada.
La dimensión del fenómeno también se entiende fuera del teatro. Su canal de YouTube supera los 10 millones de suscriptores, ha recibido el Botón de Diamante y acumula más de 8.000 millones de visualizaciones. Son cifras que hablan de una presencia masiva entre las familias, pero también de una capacidad poco habitual para trasladar ese seguimiento digital al directo. En el escenario, el grupo mantiene la esencia que le ha dado ese recorrido, aunque la transforma en una experiencia más física, más inmediata y más compartida.
Ese paso de las pantallas a la sala no es menor. Muchas propuestas infantiles se consumen en casa, a solas o en pequeñas dosis, pero Mundo Pica Pica se apoya precisamente en lo contrario: en la energía colectiva, en la respuesta del público y en la sensación de que cada canción gana fuerza cuando se vive en común. Ahí reside buena parte de su interés, porque no se trata solo de reconocer un repertorio, sino de verlo desplegado en tiempo real con el pulso del teatro.